Redacción Deporpress | Hemos llegado a un acuerdo satisfactorio, era lo mejor para los dos partes y no tengo ninguna queja. Agradecer las personas que trabajan en el club, en la oficina, entrenadores, fisioterapeutas, utilleros; el presidente, que en momentos no tan buenos me ha apoyado y eso al final es lo que a uno le queda.
Es la despedida más triste que he hecho, porque aquí se me ha tratado de maravilla. Me quedo con buenos recuerdos: el partido de Alcalá, partidos bonitos como el ascenso y ayudar al club a que llegar al fútbol profesional. Me hubiera gustado que el club estuviera en Primera División. A los compañeros, que de todos sacas algo positivo y sé que el club hará un esfuerzo para luchar por retos mayores.
Le pido a la afición que esté tranquila, esto es un sitio tranquilo, es uno de los lugares grandes del fútbol español y hay que tener paciencia. En tres años y medio he notado el cariño de la gente y eso es lo que me llevo. Agradecerles a ustedes los periodistas el trato y el seguimiento al equipo, porque lo importante es que el Tenerife sea nombrado a nivel nacional o internacional. Tenerife estará marcado en el corazón, mi hijo nació aquí y todo estará relacionado con la Isla.
Han sido las palabras con las que Aridane ha querido despedirse del Tenerife. Entre lágrimas, y teniendo que coger aire varias veces, el futbolista gran canario explicó este lunes que «ahora me toca vivir una nueva etapa en otro lugar y empezar con una nueva ilusión». «Es un día triste para mí», señaló, porque «he tenido que despedirme de gente que ha peleado conmigo hombro con hombro y ahora toca seguir disfrutando del fútbol». A su juicio, «era un momento bueno para mí, para intentar ir a otro lugar, seguir jugando al fútbol y desearle lo mejor al club para que siga creciendo y que esté en Primera División, que es lo que deseo».
Aridane comentó que la idea de pensarse un nuevo objetivo surge «en el momento que se consigue el objetivo de que el club mantenga la categoría, porque esa al final era la meta». «Empiezas a darle vueltas cuando consigues el objetivo y llegamos a un acuerdo satisfactorio», matizó, y «saliendo bien», porque «llegué con 24 años y sabía que venía a un club grande del fútbol español», algo que considera «un orgullo» y que le ha servido para «madurar, así que eso lo recordaré siempre». «Al final la madurez es lo importante», resaltó.