Redacción Deporpress | Eduardo Chinea, agente de la agencia Emart Soccer que representa a Josito, se mostró contrariado este lunes con el propio jugador por sus palabras, en las que arremetía duramente contra Alfonso Serrano, director deportivo del CD Tenerife, al que acusó de mentirle respecto a sus opciones de tener ficha profesional con el primer equipo.
Chinea manifestó en Radio El Día que “no puedo compartir ese tipo de proceder. En el fútbol cualquiera vale más por sus silencios que por sus palabras. Hay cosas que por mucho que uno tiene su opinión, hay que reservárselas porque ninguno es dueño de la verdad absoluta”.
Versión de Eduardo Chinea.- “Pensé que había conseguido hacerle reflexionar, pero se ve que no ha sido así. La situación es extraña porque desde el principio de la temporada pasada era conveniente que jugara en una categoría superior y pedimos la cesión a un equipo de Segunda División B y completara su formación, como el caso de Bruno por ejemplo. Regresar para tener un hueco. El jugador no lo veía tan claro y quiso apostar por el Tenerife, pero al no ser sub 23 no puedes alternar con el primer equipo. Tiene calidad y nivel para llegar arriba y planteamos la cesión en el verano pasado, por decisión personal del futbolista. En este mercado invernal hacemos el mismo planteamiento, pero existía la posibilidad de quedarse en el primer equipo por los buenos entrenamientos que había hecho con Cervera. Igor Arnáez se lesiona y él habla con el entrenador, veía mejor quedarse, yo no estaba presente en esas conversaciones. Cervera contaba con él según me dijo. Se fue acercando el final del mercado pero la situación inicial varió, no puedo llamarlo promesa. Llegaron finales de enero y pusimos al jugador en antecedentes. Ya le habían comunicado a él (no a la agencia) que necesitaban un delantero, y a partir de ahí, Alfonso Serrano me había dicho que era conveniente que saliera cedido para volver formado y preparado para el primer equipo porque podría quedarse jugando en Tercera y eso no convenía. En ningún momento tengo constancia por parte del club que se le fuera a hacer ficha en el primer equipo. El último día llamamos al club para decirle que tenemos la posibilidad del Eldense, nos reunimos y, como es normal, todos queremos un poco más de valoración. La oferta era irse cedido y volver al primer equipo. No hubo promesa pero sí intención de hacerle jugador del primer equipo”.
Figura de Cervera.- “El entrenador apuesta por él, también el club. Lo estaba haciendo muy bien, todos lo vieron a buen nivel, también Sesé Rivero. Pero hay otros aspectos que valorar para convertir en profesional a un jugador. Me gustaría que los jugadores reflexionaran sobre todo lo que ocurre alrededor de las redes sociales. No ayuda en nada contarlo todo solo desde una óptica. La mejor manera que tiene un futbolista de reivindicarse es en el terreno de juego; de la otra manera lo único que haces es cerrarte puertas, aquí y fuera de aquí. Esto forma parte de las opiniones, acertadas o desacertadas, y tenemos que entender las circunstancias del club”.
Sin promesas.- “Hay que darle a cada cosa su nivel. Tengo que ser honesto, podría hacer una defensa del jugador, que sí la hago en lo deportivo, y espero que lo demuestre, pero se hace un flaco favor con estos comentarios. A mí en ningún momento Serrano me prometió que se le iba a hacer ficha profesional. Se me dijo de la conveniencia de una cesión para que después volviera. Es una cuestión de ver que palabra vale más, es una conversación privada entre dos partes y no puedo participar. A la empresa nos transmiten otra cosa desde el club, no veo por qué esto termina torciéndose. No veo mala intención por parte de nadie, lo diría si fuera así. Me muevo con respeto. No me gusta sentenciar a nadie, estas cosas son cuestión de percepciones, cada uno expresa lo que quiere. Lo que corresponde a la empresa es que no ha habido promesas”.
Consejo final.- “El futbolista de Las Palmas habla de la UD como un santuario, habría que fomentar este tipo de pensamientos en los jugadores hacia el CD Tenerife. Salgan con 20 años o con 25 del club. Al futbolista no le queda más remedio que demostrar lo que valen”.