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Otro ridículo de nuestro fútbol (15-5-15)

Por @pabloalbelo

Esta semana se ha vivido el enésimo ridículo del fútbol español. La Justicia, como suelen resolverse teóricamente las cosas en España, ha decidido que no hay huelga del fútbol español. Bueno, que de momento no hay huelga. Porque claro, lo importante era salvar esta jornada. Ya luego veremos qué ocurre. Por ejemplo, quien se queda los cinco millones de euros que ha depositado la LFP ante la Audiencia Nacional. Sin embargo, eso es algo irrisorio, salvo por la cantidad de dinero que hay en juego, con el daño que se le está haciendo a nuestro fútbol año tras año. En las últimas cuatro temporadas, por ir a lo más reciente, el fútbol español ha salido, como mínimo, a escándalo por año. Algo inadmisible para la que quiere ser la mejor liga del Mundo.

Hace cuatro años se planteó, desde la AFE, la última huelga del fútbol español. En aquella ocasión la idea era paralizar el inicio de Liga ante las reivindicaciones del sindicato de futbolistas. Luego, hace dos temporadas, vino el caso Guadalajara. La LFP decidió el descenso de los alcarreños por no haber completado de manera legítima el proceso de conversión en SAD. Eso salvó al Murcia del descenso a Segunda B. Pero claro, Tebas se la tenía jurada a Samper, así que esta temporada procedió a descender al Murcia por no cumplir el criterio de rigor económico, lo que permitió al Mirandés quedarse en Segunda. Una campaña que ha terminado con un amago de huelga que no se ha llevado a cabo. Un amago de huelga que ha puesto de manifiesto lo que pasa en nuestro fútbol.

La AFE defiende sus intereses propios como organización. Algunas veces los de sus afiliados, pero sobre todo los suyos propios. Por otro lado, Tebas quiere controlar todo el fútbol, algo que está consiguiendo poco a poco gracias al beneplácito del Gobierno, que le fabrica leyes a medida. Por último, la tercera arista de este triángulo amoroso, es la de Villar. Otro que quiere manejar el fútbol a su antojo, pero al que solo le permiten manejar de Segunda División hacia abajo, dejándole fuera del pastel grande. Por eso no puede ver a Tebas ni a nada que tenga que ver lo de la LFP. Así que Villar ha aprovechado para unirse a la AFE en su reclamación, pero sin importarle un pimiento los futbolistas ni el fútbol. Era una cuestión de fastidiar a Tebas. Y así transcurre el fútbol español. De culebrón en culebrón…