Por @IvánVillanúa
La pasada semana, el Consejo de Ministros dio luz verde al nuevo Real Decreto sobre la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional (RDL 5/2015 del 30 de abril), con el que se pretende llevar a cabo un reparto más justo y equitativo entre clubes y poner en marcha un principio de solidaridad con el deporte aficionado. Si bien hasta ahora el 45% de los ingresos se lo repartían entre cuatro equipos (de ese porcentaje, un 33% era cosa de Madrid y Barcelona), a partir de ahora la mitad de los ingresos se distribuirá a partes iguales entre clubes de idéntica categoría y el resto se establecerá un baremo entre Primera y Segunda y, a su vez, entre los resultados deportivos, implantación social e histórico competitivo del último lustro.
Pero este RDL recoge un punto importante y que repercutirá positivamente en el deporte nacional. Los clubes de fútbol deberán aportar una cantidad para fines sociales como la promoción del fútbol aficionado y femenino. También irá destinada a posibilitar la inserción laboral del deportista de alto nivel. Así lo refleja su artículo 6.1 d) en el que se especifica que «hasta un 1 por 100 se entregará al Consejo Superior de Deportes, que lo destinará a financiar, en la cuantía y los términos que reglamentariamente se establezcan, los costes de los sistemas públicos de protección social que correspondan a los trabajadores que tengan la condición de deportista de alto nivel y para quienes el deporte constituya su actividad principal y, en su caso, los convenios especiales que permitan su inclusión en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Asimismo, podrán destinarse a financiar ayudas a deportistas que participen en competiciones internacionales«.
La medida beneficiará al deporte nacional porque, al final, del fútbol (que es el deporte de mayor margen de beneficios), se podrán aprovechar quienes lo han dado todo en cada competición por representarnos. No más Jordi Llopart pidiendo trabajo cuando tantas tardes buen atletismo nos dio. No más traumas psicológicos entre los deportistas de élite que, cuando dejan de competir, se encuentran abandonados, sin trabajo ni un futuro a la vista. Solo un deporte como el golf puede permitirse el lujo de mantener a deportistas hasta una edad muy longeva. El resto cuenta con fecha de caducidad. Y la pregunta era la de siempre «Y después qué?» Ahora las cosas podrán verse de otra manera. Quizá un 1% no sea demasiado. Pero es un avance que comenzará a ponerse en marcha en 2016. Por el bien del deporte y de nuestros deportistas. Felicidades a todos.