Redacción Deporpress | El Tenerife de esta campaña 14/15 ha estado siempre necesitado de una referencia ofensiva. La falta de atacantes o de acierto en ellos ha sido determinante en el devenir de la temporada, llegando a incluso a estar íntimamente ligados a la falta de resultados en algunas jornadas. Sin embargo, si alguna ausencia se ha notado más que otra durante esta campaña, esa es sin duda la de Diego Ifrán.
La presencia del uruguayo va emparejada a la efectividad goleadora, sea él o no el autor. Y es que, en los trece partidos que Ifrán se ha perdido hasta el momento, el Tenerife solo ha sido capaz de anotar ocho tantos, lo que supone un promedio inferior al gol por cada partido (0,61 goles por partido). Sin embargo, cuando él ha estado presente, el Tenerife ha marcado 22 goles en 20 partidos, es decir, 1,1 tantos por encuentro.
Pero, es más, llevemos la estadística al lado contrario. En los 20 partidos que ha estado el de Cerro Chato sobre el terreno de juego, solo en siete de ellos el Tenerife se ha quedado sin marcar. Sin embargo, en los 13 en los que no ha podido participar, en más de la mitad, siete, el conjunto tinerfeñista no ha sido capaz de anotar ningún gol. Queda claro por tanto que la aportación del uruguayo al equipo va más allá de ser el máximo goleador del conjunto insular, con diez tantos, sino que también se refleja en el trabajo de sus compañeros.