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Carla Suárez y los aplatanados (5-4-15)

Por @ivanvillanua

Ocurrió el pasado 2 de septiembre de 2013. Mismo continente aunque en lugares distintos. Antaño, Nueva York. Ahora, Miami. Carla Suárez y Serena Williams, frente a frente. La principal diferencia entre ambas ha sido la madurez. O por lo menos quiero pensar así. No es fácil llegar a una final de un torneo ATP y mucho menos aún después de haber sacado de la pista a la otra de las hermanas más temidas del circuito mundial.

Pero Carla ha crecido. No en estatura pero sí en juego. Y digo lo de su altura porque fue una de las cosas que cambiaría de ella, según relató en una entrevista hace dos años en El País. Reportaje que a la grancanaria le costó un disgusto y que el mundo del deporte canario no olvida por mucho que pasen los meses y ella logre ser cada día mejor.

El periodista Juan José Mateo le preguntó: «Dicen en su familia que en su carácter influye mucho el haber nacido en una isla». A lo que ella, sin cortarse un pelo, respondió: «Tenemos esa fama de mucha tranquilidad. Yo lo noto mucho cuando vuelvo a Gran Canaria. Todo ahí es a otro ritmo. La gente disfruta más el vivir, las cosas que les gustan. Si pudieran dejar de trabajar, dejarían de trabajar y se pondrían a disfrutar, a ir a la playa. He tenido la suerte de nacer ahí, en un sitio increíble, pero tengo esa desventaja de que los peninsulares son más espabilados que los canarios«.

Buenos amigos profesionales de otras actividades, que han llegado a lo más alto en su deporte, me han recordado aquel glorioso momento en el que Carla Suárez entendió que los canarios éramos aplatanados. Aplatanados como David Silva o Pedro Rodríguez Ledesma, Campeones del Mundo y Europa (en dos ocasiones). Aplatanados como Daida e Iballa Ruano, campeonas del mundo de Windsurf. Vagas como las olímpicas Paola Tirados o Thais Henríquez. O la canaria Michelle Alonso que ha roto todos los registros de la natación paralímpica.

Tipos que se tocan el ombligo como José Carlos Hernández, a un paso de meterse en la selección española de maratón. O Sergio Rodríguez que bostezaba en la NBA de tan cansado que estaba.

Podría enumerar a muchos más. Pero con estos basta para reconocer que Canarias tiene una hora menos que la península, al igual que las Azores o Londres. Que contamos con el mejor clima del mundo y donde todos (desde Fernando Alonso hasta Alberto Contador), quieren venir para hacer sus pretemporadas. Y que no por eso somos inferiores a nadie ni a nada.

Carla se equivocó y posiblemente se lamentó de aquella entrevista que muchos no olvidan. Y al igual que ha mejorado en la pista, lo ha hecho como persona. Por mi parte está perdonada. A cambio de que siga dándolo todo en la arena. Como lo hace cada compañero suyo cada vez que se viste de corto para defender la bandera de nuestra bendita tierra.