Redacción Deporpress (Las Palmas) | Con mucha expectación comenzó la cena de presidentes en el estadio de Gran Canaria. Miguel Ángel Ramírez, anfitrión, apenas pudo hablar dado a un pequeño problema de voz que le obliga a ser breve pero muy directo en sus declaraciones. El grancanario no tiene muy claro el resultado del partido «Lo veo complicado. Cualquier derbi lo es. Aunque nosotros saldremos a darlo todo y a partir de ahí ya veremos qué sucede», manifestó el mandatario.
Por su parte Miguel Concepción mostraba su satisfacción por un partido que le viene de perlas al cuadro tinerfeño. «Estoy muy contento porque venimos a luchar por unos puntos que necesitamos. El Tenerife está en proyección ascendente y ahora, después de superar la parte anímica, necesitamos sumar para meternos en la zona tranquila de la clasificación. Sería un golpe de moral muy bueno ganar el derbi», manifestó.
Y es que la competición se ha puesto más difícil que nunca. Con la victoria del Valladolid, Las Palmas está obligada a ganar. «Queda mucho aún y nosotros tenemos que centrarnos en el partido de mañana y hacer todo lo posible para que los puntos se queden aquí porque va a estar todo muy complicado», declaró Ramírez quien aprovechó la ocasión para animar a los rezagados a que agoten las 300 entradas que aún quedan por venderse. En este sentido, Concepción le apoyó en su llamamiento y manifestó que «los que disfrutaremos seremos los que estemos aquí. Después de esta etapa en la que ambos presidimos los equipos, ha habido siempre cordialidad. Solo hay rivalidad en el campo. Además jugaremos contra un equipo que tiene una afición volcada con ellos y eso es un punto a su favor». Este puede ser el último derbi oficial de ambos aunque Ramírez evitó la despedida. «Nos seguiremos viendo en pretemporada y estoy seguro que más veces en el palco aunque nosotros juguemos en Primera», concluyó con una sonrisa.