Redacción Deporpress | 15 grados de temperatura. Y no, no se jugó en La Laguna este partido. Santa Cruz atraviesa por su particular ola de frío y el Tenerife, también. El cambio de entrenador no ha surtido el efecto esperado y el equipo se quedó a las puertas (pese al énfasis que le puso), de lograr un resultado positivo. El Girona jugó una buena primera parte y eso le bastó para hacer un gol, crear alguna ocasión peligrosa más y vivir de las rentas durante el segundo tiempo. A los blanquiazules le queda mucho por asimilar aún del nuevo míster, Raúl Agné, que se queda sin premio tras poner todo su empeño en mostrar sus intenciones a los profesionales sobre el terreno de juego.
Agné dejó fuera a Kike Rivero y propuso su habitual 4-4-2 (modelo de juego que suele implantar en sus equipos), esperanzado de que con su llegada los jugadores aportaran una dosis extra de entrega y compromiso, necesarios para reducir los riesgos que conllevaba tanta alegría en el ataque.
Y cierto es que fueron los locales los primeros en llegar a puerta aprovechándose de la velocidad de Suso. El nuevo sistema con cuatro defensas obliga a los tinerfeños a estar más compenetrados en defensa. Y el Girona los puso a prueba dos veces antes de hacer el cero a uno. Tras dos contras, la última terminó en saque de esquina y fue en esa jugada donde Lejeune se adelantó a la escuadra para marcar de cabeza.
El tanto enmudeció a parte de la grada que reconoció la velocidad de los atacantes catalanes durante toda la primera mitad. De hecho Dani Hernández tuvo que sacar los guantes en más de una ocasión para evitar algún tanto más producto de la facilidad con la que el Girona tocaba portería.
Todo esto mientras Agné observaba los movimientos de su nuevo equipo y, de paso, mandaba un mensaje a los titulares sacando a calentar a medio banquillo: Cristo González entre ellos que fue aclamado. El cuadro de Machín siguió a lo suyo, creando peligro y provocando el malestar general. De hecho se escuchó algún silbido al término de la primera mitad.
Tras la reanudación el técnico local metió a Juan Carlos por Cristo Martín y poco después a Víctor por Aridane (que se marchó bajo la división de opiniones del respetable). Con esto se produjo una nueva disposición sobre el campo, manteniendo la línea de cuatro jugadores en defensa pero modificando el dibujo del centro con dos pivotes y tres hombres de ataque apoyando a Ifrán como último jugador.
Precisamente el delantero desaprovechó a los 59 minutos una oportunidad de oro al dejar que la pelota botara más de lo esperado. El rechace (tras plantarse frente a Ifrán el guardameta), cayó a Vïctor García que le pegó alto segundos después. Cristo González entró los últimos 22 minutos de partido por Aitor Sanz.
Agné echó el resto con la entrada de un nuevo atacante a la vista de que faltaba mordiente ofensiva en los últimos metros. El filial dispuso de alguna oportunidad pero quedó en nada. Los tres puntos volaron a Girona.
FICHA TÉCNICA
CD TENERIFE: Dani Hernández; Moyano, Ruiz, Unai, Cámara; Suso, Vitolo, Sanz (Cristo G. 68′), Cristo (Juan Carlos 46′); Aridane (Víctor 56′) e Ifrán.
GIRONA FC: Becerra; Richy, Lejeune, Ramalho; Aday (Sebas 67′), Granell, Cifuentes, Eloi, Pere Pons; Felipe (David G. 82′) y Sandaza (Mata 77′).
Goles: 0-1 (8′) Lejeune al saque de un córner.
Árbitro: Ocón Arráiz (C. Riojano); asistido por Retegui Lamolla y Prieto López de Cerráin. Amonestó a Vitolo (16′), Carlos Ruiz (78′), Suso (92′); y a los visitantes Lejeune (47′); Aday (64′) y Becerra (92′)
Incidencias: 6.489 espectadores en una tarde con mucho frío. 15 grados de temperatura y lluvia en la primera parte. Debutó Rául Agné en el banquillo blanquiazul.
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