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El deportista, la figura más maltratada en el deporte (21-12-14)

Por @ivanvillanua

Lo habrán visto por televisión estos días. Uno de los mejores atletas de marcha de todos los tiempos, Jordi Llopart sobrevive en la actualidad con solo 426 euros al mes. Si trasladáramos esa cantidad a su época de deportista profesional, posiblemente sería la habitual que se gastase, casi mensualmente, en material deportivo, suplementación, masaje y fisioterapia. Ahora, con eso, malvive. Y nadie le echa una mano. Por mucha medalla de oro que lleve su sangre y sudor a favor de España.

Antes de morir de un infarto (así se desveló en la autopsia), Yago Lamela no daba crédito a lo que pasaba con su vida. Quien diera auténticas tardes de gloria al atletismo, no tenía trabajo ni, con 36 años, le quedaba esperanza de lograr un sueldo final de mes dedicándose a lo que más le gustaba.

Hace unos días, ya en casa, la afición del Uruguay Tenerife despedía a tres tipos que se han ganado a pulso ser tres chicharreros más de por vida. Si hace apenas seis meses les hubieran dicho que una historia tan idílica como aquella en junio terminaría de esta manera, posiblemente nos hubieran mirado con cara de habernos bebido todo el alcohol existente en el planeta. Ahora se marchan sin un equipo, sin trabajo…con una mano delante y otra detrás.

El deportista es, paradójicamente, la figura más maltratada en el deporte. Ídolo cuando logras un hito, basura cuando dejas de ganar y colilla tirada en el suelo cuando te haces mayor. No les importa una mierda a nadie. Salvo en el momento en el que acaparan las portadas y todos quieren sacarse una foto con él.

Reconocer el mérito de cada una de esas personas que se dejan la piel día a día entrenando debe ser responsabilidad de todos. Desde el político que quiere estar a su lado en los mejores instantes, hasta la familia que no cesa en animar, pasando por los aficionados y medios de comunicación, armas letales capaces de hacer ambos más daño de lo que piensan.

Intentemos entre todos no olvidarnos nunca de aquellos que nos han traído la gloria a casa en alguna ocasión: las victorias de Sombrita, las exhibiciones internacionales de Ana Bautista, las medallas de Gloria Casanova o Rosendo Alonso. Mario Pestano, Iván Ramallo, Rubén y Pedro Delgado…porque ellos han luchado por todos nosotros para poner a la isla de Tenerife en lo más alto. Como Jara, Barro y Jesús Murga que dejan, entre lágrimas, la isla. A ellos, como al resto: Gracias.

Los que amamos el deporte los seguiremos recordando incluso cuando nadie ya se acuerde de ellos. Es lo menos que podemos hacer después que, ustedes, nos hayan dado tanto.