Redacción Deporpress | Jonay Díaz ‘Romario’ vive las últimas horas de un calvario personal. Por primera vez, el ex jugador de la UD Las Palmas había sufrido una fractura ósea en su carrera profesional. Cuatro meses atrás, en un amistoso disputado por el Villa de Santa Brígida en el Anexo al Gran Canaria, Romario tuvo que acudir al hospital con una fractura limpia de peroné producida en un amistoso de pretemporada.
«Lo peor ya ha pasado. En una o dos semanas espero debutar. Quizá pudo haber ocurrido esta jornada (partido suspendido en Lanzarote), pero por algún contratiempo personal y además la suspensión del campeonato todo queda aplazado. Me falta la forma física completa y el ritmo de partidos, pero espero ir poco a poco. En un mes o mes y medio estaré ya a tope en la competición».
En el momento de la lesión, tras una entrada rival, supo Romario que algo importante le había ocurrido. «Fue complicado asimilarlo al principio. Porque no estoy acostumbrado a estar parado por este tipo de lesiones y, francamente, estaba en un buen momento de forma para comenzar la temporada; había marcado dos goles y me sentía contento con mi propio juego. Los primeros días lo pasé muy mal, pero a la semana siguiente el presidente del Villa me llamó para confirmarme que el club había habilitado la ficha y que ya estaba esperando mi vuelta. Ese gesto se lo he de agradecer, porque un refuerzo moral. Fue un detallazo. Tenía que afrontar un mes completo inmovilizado, en casa. Se hizo más duro de lo que pensaba».
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