Redacción Deporpress | No fue un día ideal para ir a ver fútbol en vivo. Desde que a media semana se decretara la alerta por fenómenos meteorológicos en Canarias, la lluvia no ha cesado en Tenerife. Durante la tarde de este sábado con más fuerza incluso. Además se unió el viento, una mezcla perfecta para no salir de casa.
Y eso fue precisamente lo que pensaron la gran mayoría de los aficionados blanquiazules que no acudieron al estadio. El resultado: menos de seis mil personas vivieron el empate ante el Mallorca en el Heliodoro. Valientes que soportaron todas las inclemencias paraguas en mano y que terminaron aplaudiendo a los jugadores al final del choque.