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Coartada perfecta (3-11-14)

Por @rondoscutillas

La huelga de los trabajadores del Real Zaragoza y el consiguiente retraso del partido del Tenerife hasta la noche de hoy me ha dado pie a variar el argumento habitual de esta columna. Confieso que tuve la tentación de pedir un aplazamiento hasta el final del choque de La Romareda pero, tras meditarlo, opté por lanzarme y hacer uso de esta coartada involuntaria para escribir sobre otra cosa.

Las próximas líneas no pretenden ser el argumento de ninguna película de suspense, ni un análisis de las dotes interpretativas de Samuel L. Jackson en el largometraje del mismo nombre que va en el título de aquí arriba. Ni siquiera caeré, aunque admito que no me faltan ganas, en la tentación de decir lo que pienso sobre un ex presidente de un equipo de fútbol sala que hilvanó, durante meses y años, una historia más propia de un guión cinematográfico que de la vida real para apropiarse de un dinero que no era suyo y gastarlo luego como hacen los nuevos ricos.

Hoy me apetece hablar sobre el Club Baloncesto Canarias. O el Iberostar Tenerife, que es como aparece en la nomenclatura de la web oficial de la ACB. Elijan ustedes. Lejos de perderme en debates acerca del nombre y apellido más apropiado para el representante cestista de la isla, de la idoneidad de jugar de aurinegro o de blanquiazul o incluso de plantear estudios geográficos sobre pabellones que están más cerca o más lejos del núcleo fundacional de La Laguna, pretendo reconocer aquí la trayectoria de un equipo ejemplar que, en los últimos cuatro años, ha sabido dar una satisfacción tras otra a sus aficionados y que, sin embargo, no alcanza aún el reconocimiento unánime del mundo del deporte tinerfeño y de sus medios de comunicación.

Habita el Canarias en la quinta plaza de la ACB y lo hace por méritos propios, superando a equipos con más pedigrí en la categoría o de mayor potencial económico como el Caja Laboral o incluso el Gran Canaria. Invicto como visitante y derrotado como local por el todopoderoso Real Madrid (lo ilógico sería lo contrario) y por el CAI Zaragoza, en uno de esos finales inciertos en los que la moneda salió cruz, el grupo que dirige Alejandro Martínez plantea casi siempre un baloncesto dinámico, atractivo y vistoso.

Nadie sale de la ‘hamburguesa’ bostezando por lo que ha visto y es que, independientemente del resultado final que depare el marcador, el estilo vertiginoso del Canarias y la implicación para dejarse sobre la cancha todo lo que tiene dentro es siempre una fórmula atractiva para el espectador. Las estadísticas, primordiales en un deporte como el baloncesto, desvelan, además, que los aurinegros ya son el mejor equipo de la ACB en porcentaje de tiros de 2 puntos y los segundos máximos anotadores de toda la competición tras el Madrid. Casi nada.

Por eso, después de tanto tiempo alejado del lugar del que nunca debió haberse marchado, quizá conviene disfrutar ahora de esta dulce realidad que recuerda al mejor Canarias de la década de los 80. Y vibrar con las acciones de un equipo que compite bien contra cualquier rival por muy grande que sea (el Madrid de Laso puede dar fe de ello). Por eso, espero que sea dentro de mucho tiempo cuando añoremos a este grupo de jugadores que, cada uno en su parcela, es capaz de divertir a los seguidores. Y no puedo dejar pasar esta oportunidad para resaltar la capacidad y el buen hacer de un técnico de aquí al que, seguramente, se valorará aún más cuando ya no esté en el banquillo que ahora ocupa.

También dicen que el Canarias no tiene el tirón suficiente. Que el Santiago Martín ya no se llena ni cuando viene el Madrid. Que su afición no respalda al equipo como se merece. Para los que piensan así, dejo un dato. Ante el Madrid hubo 4.910 espectadores y ayer, en el Palau Blaugrana, el actual campeón de la ACB y el equipo más laureado del basket nacional de las dos últimas décadas tuvo a 4.897 personas (tiene capacidad para 7.585 almas) viendo el derbi contra el Joventut. El baloncesto de la isla tiene esta semana una gran oportunidad para demostrar ante el Barcelona de los Navarro, Tomic, Doellman, Huertas, Oleson, Abrines y compañía que sabe y quiere estar al lado del Canarias. La de este domingo es una coartada perfecta.