Redacción Deporpress (Zaragoza) | Fue sin duda la imagen del entrenamiento. Tras casi una hora de sesión, Álvaro Cervera ordenaba un partido ocupando prácticamente toda la cancha. Al tener 19 convocados, falta un hombre para completar un diez para diez, por lo que el técnico blanquiazul se ubicó en el lateral zurdo de uno de los equipos para completar la formación. Al técnico insular se le vio con soltura defendiendo su parcela, aunque por su lado entraban Raúl Cámara y Suso, dos hombres de mucha velocidad en carrera.
Sin embargo, en la última acción del partidillo, Suso se marchaba en velocidad sobre la línea de fondo tras un pase de Cámara. El técnico tinerfeñista no quería que el de Taco progresara y se estiró al suelo para evitar el centro. Lo consiguió en parte, porque el tinerfeño tuvo que recortar a su entrenador, pero al final acabó centrando. Álvaro Cervera tuvo que ser asistido por el fisioterapeuta mientras sus jugadores sonreían al ver al técnico cojear tras la acción.