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Cinco sentimientos (9-10-14)

por @juanjo_ramos

Decepción. Resultó triste la puesta en escena del Tenerife en Leganés. No tuvo continuidad la predisposición observada en el derbi, que seguramente hubiera sido suficiente para traer de vuelta a la Isla los tres puntos. Ni concentración ni tensión competitiva. Tampoco fútbol. Y no hablo de tiki taka. Pero los de Cervera no fueron competitivos y (casi) cualquier crítica que se haga sobre lo acontecido en Butarque está justificada.

Frustración. Digo casi porque detecté el pasado domingo cierto ánimo de revancha en el sector más contestatario y duro de la afición. Hubo un grado de dureza tal que me dio por pensar que algunos tenían preparado el repertorio para un hipotético fracaso ante Las Palmas y se vieron obligados a retrasar el guion hasta el siguiente tropiezo. Después del esperpento de Leganés, vomitaron toda su furia contra Cervera, los fichajes de Serrano, la ausencia de cantera, los tres o cuatro jugadores señalados y hasta Concepción.

Desilusión. Y no es por la marcha del Tenerife (que también), sino por la incomprensión. Esta sociedad ha llegado a un punto de crispación que no atiende a razones. Ya no escucha. Porque casi nadie quiere oír. O al menos no lo que no sirva como altavoz del pensamiento (más bien desahogo) propio. Ejemplo: Iker Casillas hace una gran parada en el Real MadridAthletic de Bilbao. Parte del Bernabéu le ovaciona. Otro sector pita. Como enfadado porque el denostado portero haga algo bien… ¡¡Para el equipo del que son aficionados esos críticos!! A ese nivel se ha llegado en la Isla. Ya no basta con decir que Cervera no ha dado con la tecla, que el planteamiento de Leganés fue un desastre y que debe flexibilizar su postura y encontrar de una vez la manera de que este equipo compita siempre. Hay que decir que Cervera debe ser destituido. Eso o sirves oscuros intereses. O piensas como yo o eres un sinvergüenza. Adiós debate, adiós convivencia.

Contradicción. En el discurso del sector crítico se aprecian argumentos que no casan. Se quita mérito a Cervera en el papel realizado por el Tenerife la pasada temporada porque fue Ayoze Pérez el que salvó al equipo. Como si el chico se hubiera alineado él solito. Pero la ausencia de la estrella de María Jiménez no sirve, en este curso, como atenuante al mal inicio. Se pide cantera al mismo tiempo que se pone de ejemplo a Bruno que, como Alberto, Nano y Jairo ahora, tuvo que salir cedido antes de triunfar como blanquiazul. Se critican los dos cambios en el once de Butarque y la falta de un once definido cuando el técnico lleva dos años con esa forma de trabajar y nadie levantó la voz cuando los resultados sí llegaban. Incluso, hay quien echa de menos a Quique Medina y hace meses pedía su fulminante destitución por dejar escapar a Bruno y Ayoze Pérez. Y así, muchos más ejemplos.

Esperanza. Quedan 35 jornadas. La Segunda es larga y da muchas oportunidades. Han llegado jugadores que quisieran para sí 17-18 equipos de Segunda (Uli Dávila e Ifrán), otros prometedores (Albizua y Guarrotxena) y algunos por descubrir. Siguen Suso, Cristo, Ricardo, Carlos Ruiz… Dirige al Tenerife un entrenador que cumplió con los objetivos en sus dos temporadas anteriores. Esto tiene que salir bien. No me rindo antes de tiempo. Pero tranquilos. Si el proyecto fracasa, seré el primero en llamar al asunto por su nombre. Si es un éxito, no pasaré factura.