Redacción Deporpress | 14 de septiembre de 2014. Cuaderno de bitácora. Han pasado cinco meses (20 de abril del presente año), desde que el Tenerife lograra su último triunfo ante el Numancia. Este domingo, frente al Mirandés, por fin llegó un nuevo triunfo. Después de innumerables críticas, despidos, polémicas y demás, parece que la tranquilidad llegará al vestuario con tres puntos que los blanquiazules venían peleando desde la jornada uno. A veces con más mérito que en otras. El gol de Guarrotxena (soberbio como todo el equipo), permite a los tinerfeños salir del descenso. En la historia de este partido, el impresionante trabajo que hizo Aitor Sanz. Para quitarse el sombrero con su actuación en casa.
Comencemos por el principio. Cervera dejó a Aridane y Cámara en el banquillo. Hugo Álvarez sustituyó a Carlos Ruiz en el centro de la zaga, Igor ocupó el extremo izquierdo y Ruso García se situó en la medular. Sorprende la gran recuperación física llevada a cabo por el ariete que en apenas cuatro semanas ha mejorado su estado de forma. Mucho más veloz y peleando todos los balones que llegaban por su zona.
Ya a los tres minutos llegó el primer aviso de Suso con un fenomenal centro desde la derecha hacia el interior del área al que Razak tuvo que poner oposición porque un ejército de candidatos locales estaba dispuesto a meterla dentro. La alegría le duró al guardameta poco más. Un buen robo de balón en el centro del campo de Aitor Sanz permitió que Iker Guarrotxena recibiera con comodidad el cuero para hacer el uno a cero. Júbilo en la grada por el tanto de una de las revelaciones del campeonato.
Pudo haber abierto diferencias el Tenerife a los 22 minutos cuando Dávila tomó la batuta y puso el balón en un espacio imposible donde llegó a Ruso que comenzó la galopada con el balón en los pies pero que no tuvo la tranquilidad necesaria para batir la puerta del Mirandés. Razak cerró las piernas y el balón el rebotó en ellas. Ricardo tuvo que abandonar el terreno de juego a los 34 minutos por una lesión que le impidió seguir participando al cien por cien. Cervera metió a Vitolo y la línea no se descompuso.
Tras el descanso Carlos Terrazas comenzó con un cambio en el equipo dando entrada a Hernáez para dar más mordiente ofensiva aunque la defensa tinerfeña siempre estuvo pendiente de que no hacer aguas en ningún momento. El técnico local hizo su primer cambio a los 56 minutos con la entrada de Aridane por Ruso García que había hecho un trabajo sobresaliente. Aridane entró entre pitos y aplausos, repartidos a la mitad. La grada lo quiere, pero otro sector sigue sin verlo de corto esta temporada con los tinerfeños.
El paso de los minutos dejó muestras claras del agotamiento de la primera parte. El esfuerzo hizo mella en ambos equipos y dosificaron mejor las energías. El juego se concentró en el medio del campo y las ocasiones desaparecieron. No es que fuera un partido tedioso pero tampoco con claras muestras de que alguno de los dos creara algo de peligro. Cristo Martín entró por Uli Dávila para acelerar el juego en la recta final. Alguna vez Suso pudo hacer de las suyas entrando por la derecha y llegando hasta la frontal pero con demasiados rivales a su paso, disparar se hacía francamente complicado. Aún así puso al público de pie con su anodino esfuerzo intentando siempre rozar la línea de fondo para buscar el centro perfecto. Una, otra, otra y así hasta más de cinco claras posibilidades de hacer el segundo. Aunque con uno fue suficiente y eso al final resultó lo más importante.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Jacobo; Moyano, Hugo Álvarez, Albizua, Igor; Suso, Ricardo (Vitolo 34′), Sanz, Guarrotxena; Dávila (Cristo Martín 66′) y García (Aridane 56′)
CD Mirandés: Razak; Aitor, Caneda, Corral, Kijera; Jordi Pablo (Hernáez 46′), Ruper (Martínez 61′), Álex García, Emilio; Juanjo y Urko Vera (Martín 52′).
Goles: 1-0 (6′) Guarrotxena.
Árbitro: David Medié Jiménez (Catalán). Asistido por Ungueti Ruiz y Méndez Mateo. Amonestó a Kijera (40′), a Pedro (52′), Hernáez (88′); y al local Moyano (66′).
Incidencias: HRL. 8175 espectadores. Antes del partido se homenajeó al Uruguay FS por su ascenso a Primera División.