Redacción Deporpress (Gerona) | Ni de penalti. El CD Tenerife se queda fuera de la tercera ronda de la Copa del Rey tras empatar a cero con el Girona este martes en una eliminatoria que se decidió desde el punto de los 11 metros. En un partido que tuvo dos partes claramente diferenciadas, las del tiempo reglamentario, donde el Tenerife fue peor en la primera, pero acabó despertando en la segunda, pese a que en ninguna de ellas hubo ocasiones claras para ninguno de los dos conjuntos. Al final, sea como fuere, el conjunto insular vuelve a quedarse fuera del torneo copero, aunque tuvo oportunidades en la segunda mitad para haber hecho soñar a sus aficionados.
El choque arrancó igual de frio que lo hizo el de Liga de hace escasamente 72 horas. Ambos equipos seguían conociéndose, a pesar de haber jugado 90 minutos pocos días antes, atenazados quizás por la lluvia que arreciaba sobre la capital gerundense. Los locales amagaban con jugadas a través de sus laterales pero sin generar en los primeros 15 minutos excesivo peligro sobre la meta de Roberto. El movimiento era claramente de centrocampismo, sin acercamientos.
En el Tenerife lo que se notaba era mucho miedo. Falta de trenzar una jugada con tres o cuatro toques, ya que las únicas alternativas en ataque se estaban produciendo a balón parado o en acciones muy aisladas como un balón a la espalda de la defensa de Cristo Martín al que no llegó Maxi Pérez o algún pase sobre Cristian García. Los blanquiazules debían salir de la dinámica negativa que les motivaba a meterse sobre su propia portería y no encajar un gol que, hasta ahora, casi siempre ha supuesto una debacle.
Harían falta 30 minutos para ver un disparo sobre meta. Juanlu sería el autor del lanzamiento que atajó Roberto. Y parece que le valió al Girona para despertar, porque dos minutos más tarde Aday Benítez ejecutó una bonita jugada individual para ceder a Gerard que no acertó ante Roberto, quien envió a saque de esquina. Poco más en los primeros 45 minutos. Hacía falta algo más para revolucionar el equipo y Álvaro Cervera lo buscó en el banquillo. Guarrotxena se quedó en el vestuario y entró Cristo González.
Y hubo bríos renovados en el Tenerife, ya que los insulares lo intentaron hasta en dos ocasiones desde la frontal, ambas con Cristo Martín como protagonista (47’ y 52’). El Tenerife adelantó un poco las líneas y eso se tradujo en mayor presencia en área rival, lo que obligó al Girona a replegarse sobre su propia meta. Pero casi fue un espejismo. No la actitud del Tenerife, que prácticamente continuaba igual, sino en acercamientos, ya que el partido volvió a hacerse anodino con respecto a las porterías.
El Girona lo intentaba sobre todo con disparos desde la frontal, cuando Jandro buscó la portería de Roberto con un buen tiro que salió fuera por poco (67’). El Tenerife intentaba darle alegría al juego, pero eso provocaba que el Girona empezara a encontrar espacios en ataque ante un Tenerife que sufría un poco para defender en el nuevo escenario. Cristian García pudo decantar la balanza cuando remató de manera imprecisa a puerta vacía un balón que se marchó fuera de la meta de Palatsí (80’).
El choque caminaba de manera pausada hacia el tiempo extra. El Girona lo intentó con artillería extra, cuando Pablo Machín introdujo a Mata, algo parecido a lo que hizo Álvaro Cervera metiendo a Suso por un desaparecido Maxi Pérez. Cristo González tuvo la última oportunidad para desnivelar el choque, pero su disparo se marchó extremadamente desviado. No hubo tiempo para más. Final del tiempo reglamentario y a 30 minutos más de un partido donde el Tenerife había sido mejor en la segunda parte.
El partido se reanudó prácticamente con el mismo guion con el que terminó el tiempo reglamentario. Solamente las dudas del estado físico de Vitolo, quien incluso pudo ser cambiado antes de la prórroga, era el único punto negativo a tener en cuenta. Un Tenerife bien plantado, buscando ocasiones pero sin desguarnecer su propia portería y ofreciendo una buena imagen. Uli Dávila sería la última alternativa para forzar la maquinaria en busca de la eliminatoria. Pero en 15 minutos es difícil tener alguna ocasión clara, por lo que quedaría todo embargado para los últimos minutos del tiempo suplementario antes de llegar a la tanda de penaltis.
Eloi Amagat pudo inquietar a Roberto desde la frontal pero su disparo se marchó demasiado alto sobre la meta tinerfeñista (109’), al igual que un disparo de Jandro de falta (116’). Lo dicho, en 15 minutos es difícil tener alguna oportunidad, así que el choque se decidiría desde el punto de penalti. Y ahí, el acierto es lo que define. Al final, el punto fatídico fue decisivo para que el Tenerife se quede, una vez más fuera de casa, sin estar en una ronda más avanzada de la Copa del Rey. Pero, lo más importante, las sensaciones. Peligrosa primera parte donde se pudo ver a un irreconocible Tenerife, pero que se recompuso en la segunda para generar algo más de juego.
FICHA TÉCNICA:
Girona FC: Palatsí; Juanlu, Ramalho, Más, David García, Coris (Mata 78’); Cristian Gómez, Jandro; Cristian Alfonso (Bigas 99’), Bordas (Eloi Amagat 72’), Aday Benítez.
CD Tenerife: Roberto; Moyano, Carlos Ruiz, Hugo Álvarez, Igor Arnáez; Cristo Martín, Vitolo (Ricardo 92’), Aitor Sanz, Maxi (Suso 79’); Guarrotxena (Cristo González 46’) y Cristian García (Uli Dávila 96’).
Goles: No hubo.
Tanda de Penaltis (6-5): Jandro (GOL), Carlos Ruiz (GOL), Mata (GOL), Uli Dávila (FALLO), Eloi Amagat (GOL), Suso (GOL), David García (FUERA), Arnáez (GOL), Cristian Gómez (GOL), Vitolo (GOL); Juanlu (GOL), Aitor Sanz (GOL), Aday Benítez (GOL), Hugo Álvarez (FALLO).
Árbitro: Sánchez Martínez (Colegio Murciano). Amonestó al local Aday Benítez (61’) y a los visitantes Aitor Sanz (43’), Hugo Álvarez (95’) Suso (119’).
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda ronda de la Copa de S.M el Rey, disputado en el Estadio Municipal de Montilivi ante 2.107 espectadores. Esta vez no hubo presencia de consejeros del conjunto blanquiazul, algo que sí ocurrió en el choque liguero. El Tenerife volvió a lucir su segunda equipación.