Redacción Deporpress | «El fútbol me ha devuelto la vida». Un titular tan concluyente como realista para un deportista, idolatrado en su día, y que en lo últimos años ha pasado por momentos muy complicados. Juanele quiere volver a sonreír, y para ello sabe que necesita estar cerca de un balón. Y nada que mejor que dentro de un terreno de juego.
A sus 43 años, el ex del Tenerife ya suda la gota gorda en la UD Siero, un equipo de la Segunda Regional Asturiana, que cuenta en sus filas, nada más y nada menos, que con un mundialista. El Pichón de Roces quiere pelear el puesto, «porque no me lo van a regalar». «El grupo es muy bueno, humana y deportivamente», afirmó en un amplio reportaje del diario Marca. Además, el asturiano revela un pequeño secreto de vestuario: «Le digo a mis compañeros que ellos tienen que darlo todo… y a mí que me dejen la última media hora».
Ya el pasado 28 de junio, Juanele anunciaba su deseo de regresar al fútbol en activo y ahora se encuentra en plena pretemporada: «Lo primordial en el fútbol, como en la vida, es la cabeza; yo ahora estoy fuerte, y por ello estoy aquí». El veterano jugador afirmó con rotundidad que «el fútbol me da la vida». Y a la hora de mirar atrás, alguna que otra lección: «De todo se aprende, y yo he aprendido de todo lo que me sucedió».