Redacción Deporpress | Ainhoa Meléndez entrenará al Granadilla Tenerife Sur la próxima temporada en sustitución del hasta ahora técnico Andrés Clavijo. Si bien el propio Clavijo continúa ligado en la confección de la plantilla de cara a intentar lograr un ascenso que se le escapó al Granadilla la temporada anterior, es a partir de ahora cuando Meléndez se hace cargo del equipo de fútbol femenino que volverá a intentar el asalto a la Primera División del fútbol español.
Ainhoa confesó a Deporpress que “estoy muy contenta e ilusionada” ante el reto de sentarse en el banquillo del Granadilla Tenerife Sur. “Estaba algo desconectada del fútbol femenino porque desde hace años entrenaba masculino, pero me llamó Sergio Batista y me expuso el proyecto, es imposible decirle que no al Granadilla, y más conociendo a las chicas que conozco que están ahí dentro, con mucha calidad y un grupo joven y de futuro”.
Andrés Clavijo pasa a un segundo plano en cuanto al trabajo técnico diario se refiere, pero “también me llamó y me comentó la posibilidad de coger al equipo”.
“El año pasado tuve el reto de subir al Juvenil del Tegueste a Preferente, y este es un reto diferente, me lo tomo con muchas más ganas. Llevaba años en el norte y ahora vuelo al sur porque el proyecto lo vale”, recalcó la entrenadora.
Además, y a pesar de llevar cierto tiempo sin vincularse al fútbol femenino, Ainhoa reconoció que estuvo muy pendiente toda la temporada de su ya nuevo equipo, y del fatídico play off frente al Fundación Albacete Nexus. “Lo viví de cerca porque conozco a la mayoría de las chicas y fue una pena”
Como objetivo sigue marcado “ascender a Primera División, aunque me gusta pensar en el día a día y en el trabajo. No hay nada hecho y primero tenemos que pelear por nuestra liga”. Una competición que empezará el “31 de agosto. Y queremos empezar a trabajar el día 28 de julio con la pretemporada”.
Por último no se mostró partidaria de cambiar en demasía el estilo de juego del Granadilla, vistos los excelentes resultados de la temporada anterior, señalando, eso sí, que “me gusta tener el balón, mandar en los partidos, que las chicas tengan el balón y todas se sientan importantes por encima de individualidades. Aún no he trabajado con ellas y también me tendré que adaptar a las chicas”.