Redacción Deporpress | Todo parecía indicar que Montilivi sería compartido por Girona FC y UE Llagostera la próxima temporada. Pero la buena predisposición inicial desapareció este viernes. El consejo de administración rojiblanco desestimó compartir su sede amparándose «en criterios logísticos, organizativos y sociales». La salida de Oriol Alsina puede haber enfriado las relaciones y, pese a que el Ayuntamiento aceptaba que jugaran los dos equipos en la instalación municipal, no será así.
De esta forma, el Llagostera deberá buscar un nuevo estadio, que podría ser el del Palamós, que milita en la Tercera División de Cataluña. «Como presidente no permitiré que el estadio nos cueste ningún gasto extra. Esto es más que evidente. Nos debe aportar algún beneficio y si no tenemos rédito, no lo puedo aceptar. Es de cajón», había dicho Francesc Rebled, presidente del Girona, que ha cumplido a rajatabla su pensamiento.