Skip to main content Scroll Top

La estrella no se borra (19-6-14)

@juanjo_ramos

Han sido seis años maravillosos. Los mejores de España como selección. No es solo que hayan ganado dos Eurocopas y un Mundial en una secuencia continuada (2008-2010-2012). Ha sido la forma de conseguirlo. Este equipo ha hecho historia. Ha cambiado el fútbol. Con un estilo alegre y osado, ha practicado el mejor juego que se recuerda y ha manejado este deporte con una autoridad que nadie le discutía… hasta que dio síntomas de debilidad.

Sus rivales aguardaban agazapados la oportunidad para acabar con su reinado. Estudiaban y probaban fórmulas. Hasta que llegó el momento. Puede que muchos se fijen ahora en Holanda y Chile como si hubieran sacado de un laboratorio la fórmula adecuada para contrarrestar el juego combinativo español. Pero no. Fue el mismo grupo que nos hizo campeones el que abrió la puerta al fracaso.

Lo descubrió Xabi Alonso tras el partido. “Probablemente, no hemos podido mantener esa hambreambición y convicción de ir a por el título. Las sensaciones no eran las de otros campeonatos. Mentalmente no estábamos preparados y físicamente hemos llegado justos”, dijo. No hay más preguntas, Señoría.

Toca relevo generacional. Y toca hacerlo desde el respeto. Obviemos la chorrada del “yo hubiera llevado a…” porque el problema era de conciencia colectiva. Hacía falta este fracaso para poder asumir que el cambio de ciclo ha llegado y es necesario. Los supervivientes (Ramos, Piqué, Alba, Busquets, Iniesta o Pedro) serán la base. Otros compañeros de viaje harán el resto para insuflar ánimos y volver a ganar. Regresará el hambre, la preparación volverá a ser exigente y retornará la mejor España. Seguro.

Solo queda un gran problema por resolver. El piloto. Porque Vicente del Bosque, en deuda con quienes le habían dado el mayor logro que un entrenador puede alcanzar (la Copa del Mundo), se aferró a esta generación. Comparto su error. Yo hubiera cometido el mismo. No hubiera tenido fuerzas para mirar a los ojos a Xabi Alonso o Xavi Hernández y decirles que no estarían en Brasil. Pero ahora parece complicado que tenga ojos y ánimos para elegir la siguiente y ponerse al frente. Ha llegado la hora de Carvajal, Laporte, Ander Herrera o Koke. De muchos que tenemos en la cabeza los 47 millones de seleccionadores que hay en el país. Pero solo uno se sentará en ese banquillo para acertar.

España ya no será más aquella selección que caía en cuartos de final. La estrella no se borra. Ha ingresado en el selecto club de las campeonas del mundo para siempre y defenderá su corona europea en 2016. Ese es el objetivo. ¿A qué tienen ganas de ver jugar a la selección con algo en juego de nuevo? Pues de eso se trataba, hambre.