Redacción Deporpress | Los tres equipos descendidos de Primera a Segunda División, que serán rivales del CD Tenerife en el curso 2021/22, seguirán contando con una de las grandes ventajas presupuestarias: los fondos de ayuda al descenso. En total, SD Huesca, Real Valladolid y SD Eibar se repartirán una 49,1 millones de euros, según un amplio análisis elaborado por 2playbook.
Las ayudas al descenso es un mecanismo que se aprobó para otorgar cierta estabilidad a los clubes ascensor, pero no solo afecta a LaLiga, sino también a la ACB –aunque una cuantía muchísimo menor-. De acuerdo a este estudio, el Eibar se llevará la parte más grande del pastel, con 19,9 millones de euros; seguido del Pucela (14,6M€) y Huesca (7,3M€).
Supone el tercer paquete de ayudas más alto de la historia del fútbol nacional, donde el tope fue alcanzado el curso pasado con los 60,3 millones, donde el RCD Espanyol se llevó la mitad: 30M€.
Las ayudas suponen una liberación no solo en materia deportiva para sus clubes, que pueden retener a parte de sus buques insignia de la plantilla y aspirar a mejores fichajes que el resto, pero también les sirve para inyectar dinero a su estructura, como sucede con los armeros, que utilizarán parte de ese dinero para dar un cambio de aires a Ipurúa y montar la Ciudad Deportiva. De este modo, el club más potente de la próxima Segunda espera tener un presupuesto de 30M€, de modo que dos terceras partes proceden de esas ayudas al descenso.
Como explica 2playbook, estas cifras vienen del 0,35% de los ingresos televisivos en Primera, descontado de las obligaciones; el 20% de la factura media por retransmisiones cobradas en los últimos cinco años; un 5% en ingresos totales medios de los últimos cinco ejercicios, incluyendo plusvalías por traspasos, y finalmente, un 0,035% de los ingresos netos por televisión de Primera por cada temporada que hayan militado en LaLiga de forma consecutiva, con un máximo de 25 años.
Premio para los descendidos a Primera RFEF
Los clubes percibirán 1,2 millones de euros por bajara a Primera RFEF, que en este caso es menos ventajosa porque pierden los ingresos por derechos de televisión y patrocinios por competir en LaLiga. Albacete Balompié y CD Castellón son dos de los confirmados, mientras que CE Sabadell, UD Logroñés, AD Alcorcón y CD Lugo se juegan las dos plazas restantes.