Redacción Deporpress | Números rojos en La Rosaleda. Este sábado, el recinto malagueño acoge el primer encuentro de la segunda vuelta para andaluces y malagueños. Ambos encaran este 2023 con el firme propósito de mejorar sus datos estadísticos y dar un paso adelante en la clasificación.
Un Tenerife frágil a domicilio
Lejos queda la fiabilidad del curso pasado del conjunto dirigido por Luis Miguel Ramis lejos del Heliodoro, donde se confirmó como el mejor visitante de la categoría. Esta se ha convertido precisamente en la gran asignatura pendiente del curso 22/23.
Con seis puntos de treinta en juego, solo la visita a Burgos (0-1) permitió una vieja de vuelta con tres puntos en el equipaje. De hecho, junto al propio Málaga y Granada, cuenta con números rojos lejos de su zona de confort. Solo el colista Ibiza guarda peores datos (4).
Un Málaga irregular en La Rosaleda
Que el Málaga esté penúltimo clasificado no es fruto de la casualidad. A pesar de tener una plantilla de amplios recursos, con jugadores contrastados y una dilatada trayectoria, ni Pablo Guede ni Pepe Mel han conseguido de momento dar con la tecla para sacar del pozo a los malagueños.
Actualmente, los andaluces son uno de los peores locales de Segunda División, junto al Lugo (13 unidades). Solo han sumado menos: Ponferradina e Ibiza (12), además del Racing (7).
Sin embargo, el cuadro boquerón ha mejorado su rango de puntuación a finales del 2022. No pierden en casa desde el 30 de octubre (0-1 contra el Éibar). Después de caer ante los armeros, empataron contra el Sporting (1-1), vencieron a la Ponferradina (1-0), igualaron ante el Granada (1-1) y superaron por la mínima al Alavés (1-0).