Redacción Deporpress | No lo va a tener nada fácil Juan Carlos Cordero para llevar a cabo la remodelación de la plantilla del CD Tenerife 2021/22 que está diseñando junto a Luis Miguel Ramis.
La prioridad del director deportivo es hacer hueco salarial para poder acometer las contrataciones que desean ambos y reforzar al equipo, pero hasta que no sepa cuánta masa puede liberar de aquellos jugadores que tienen contrato en vigor pero que no cuentan, no podrá hacerse un estimación del presupuesto con el que podrá contar para las fichas de los nuevos jugadores.
No entra en esa lista de jugadores caros Emmanuel Apeh, pero no cuenta para el próximo proyecto, por lo que se baraja la fórmula de una cesión que el nigeriano ya dijo hace tiempo que aceptaría, por lo que no supone un problema, como tampoco Jacobo González, lastrado por las lesiones esta pasada temporada pero que conserva un buen cartel en la nueva Primera RFEF.
El problema está en los sueldos altos como los de José Naranjo, Joselu, Nahuel Leiva y Alberto. Cuatro de las fichas más importantes de la plantilla y con los que hay que negociar uno a uno para buscar acuerdos y que estos, desde el punto de vista del club, les sean favorables y permitan cierto margen de maniobra.
José Naranjo confesó que no tendría problema sentarse a negociar en una entrevista reciente a Deporpress, pero con un año nada más de contrato, la desvinculación no le saldría gratis al club ya que el futbolista querría parte de ese año en vigor, y más a sabiendas de que es complicado encontrar un nuevo equipo que asuma su ficha.
Preocupan también los casos de Joselu y Alberto. El primero con una ficha superior a los 600.00 euros y el segundo, renovado y mejorado su contrato hace apenas un año, en el segundo escalafón de salarios de la plantilla. Las situaciones son diferentes. El club ha sido muy tajante con los representantes del delantero, al punto de que si no consiguen un nuevo destino, o convencer al futbolista de que tiene que salir, sería complicado trabajar con esa agencia de nuevo. En cuanto al majorero, club y representante se mueven despacio en el mercado, pero es el propio jugador el que no está convencido, de momento, de salir. Y en la entidad, al margen de que la temporada de Alberto no ha sido nada buena, molestó el incidente en el club nocturno e incluso que el estado de forma del central no haya sido el más adecuado a nivel general en muchos momentos de la temporada.
El caso de Nahuel es diferente, aunque solo ligeramente. En principio no entra en los planes económicos, pero su buen rendimiento deportivo no ha pasado desapercibido y hasta Cordero dijo públicamente que no descartarían su continuidad, aunque con Álex Corredera fichado y la buena temporada y proyección de Shashoua, invitan a una salida; es complicado que jueguen todos y el sueldo del argentino es, con diferencia, el mayor de los tres. Además el propio Nahuel confesó recientemente que una salida del Tenerife sería lo más adecuado.