Redacción Deporpress | 32 años de una fecha histórica. Este 2 de julio se cumple un nuevo anivesario de una de las fechas más señaladas del CD Tenerife: el ascenso a Primera en Sevilla. El Benito Villamarín se quedó en silencio, ante un intento frustrado de remontada en la capital andaluza. El bloque dirigido por Benito Joanet no daba opción a los béticos, defendiendo un ambiente hostil para caer por la mínima (1-0), más que suficiente con la renta cosechada en el Heliodoro Rodríguez López (4-0).
Los blanquiazules retomaban la élite 27 años después, en la promoción de ascenso del curso 1988/1989. En aquel Betis, firmaba en la titularidad un jugador que en el futuro vestiría de blanquiazul: Chano. Mientras, los de Joanet formaban con: Belza; Lema, Toño, Quique Medina, Herrero, Isidro García, El Ghareff, Guina, Perico Medina, Rommel y Noriega.
Dirigido por Joaquín Ramón Marcos, el colegiado charro permitió la dureza en el juego, donde el Betis trataba de intimidar a los blanquiazules con acciones duras por abajo. Pero este juego al límite del reglamento no fue suficiente argumento intimidatorio para el CD Tenerife. Incluso, el exbético Perico Medina provocaba un penalti a favor para los intereses isleños que silenciaron el Villamarín, pero Guina ajustó tanto su lanzamiento que el balón se topó con el palo.
Precisamente, Chano sería quien abriría la lata con el único gol del partido, en un potente lanzamiento desde larga distancia que se coló por la escuadra de la portería defendida por Belza. Fue ya un gol tardío, a diez de la conclusión. Además, cuatro minutos más tarde, los de Heliópolis se quedaban en inferioridad, ya que Poli Rincón se iba a la caseta por doble amarilla. Pasaban los minutos, mientras el silencio de la afición verdiblanca daba paso al sentir de la afición chicharrera presente en el graderío, quien se dejaba notar en un evidente éxtasis de alegría. Ante el pitido final, el elenco tinerfeño sobre el verde celebraba con júbilo, además de hacerlo con la propia hinchada blanquiazul. En vestuarios, derramaban lágrimas, fruto de esa alegría.
Tenerife esperaba. Las calles se convirtieron en un tráfico de personas con los colores blanco y azul, mientras celebraban una alegría entre tantos de años de decepción, en una noche mágica en el lugar habitual de peregrinación para este tipo de ocasiones: la Plaza España. Fue la primera semilla de cultivo del histórico Tenerife de los años 90, firmando una década ininterrumpida en la máxima categoría del fútbol español.
Revive a continuación en vivo el partido completo, cortesía de ‘Golazos del Tete’ con el sonido de Radio Club Tenerife. Además, de un resumen de aquella promoción de ascenso a Primera.