Por @Culebras24
Antes de empezar el encuentro del pasado sábado, fui en el camino reflexionando sobre los sistemas de juego… Y siempre llego a la misma conclusión, y es que el mejor sistema es la intención de querer ganar los duelos particulares en las zonas donde se desenvuelve cada jugador tanto cuando se tiene la posesión del balón, como cuando tiene que defender para recuperarlo.
Creo firmemente que la actitud de un futbolista es buena (nadie quiere hacerlo mal), pero hasta que un entrenador da con la tecla de encontrar su once ideal, donde parece que todo sale a la perfección, hay que pasar por ese estado donde el jugador debe buscar el nivel de exigencia a lo que se nos pide desde el banquillo, adaptarnos. El talante del jugador debe ser siempre el de creer en lo que se nos pide, aunque en algunas situaciones no sea nuestro puesto natural o nuestro sistema preferido.
En estos cambios se encuentra el CD Tenerife, y creo firmemente que tiene una buena plantilla para estar más arriba. Me encantó (aunque con poca participación) Luis Milla. Es jugador referencia para el equipo y llamado a ser jugador de Primera División. Si el juego pasa por él de una forma más continua, el equipo se beneficiará de su talento y hará que los demás jugadores tengan un rendimiento mayor.
Sí eché en falta cierta presión en campo propio, para evitar centros laterales sin oposición, ya que algunos de ellos les pudo costar algún gol, pero estoy seguro que estas situaciones se pueden ir ajustando para ser un equipo difícil de batir.
No deja de ser una opinión más, de todas las que pueden aportar periodistas, aficionados etc. Sí es cierto que la ayuda y buen clima de la grada con sus futbolistas es fundamental para crear un viento favorable y que siempre da buenos resultados. El ejemplo que contemplo para este escenario es ese padre o madre que está pendiente de su hijo y lo hace para ayudarle cuando lo necesita, y para reforzarle cuando ha hecho algo bien.
Ser del Tete es algo más que ser un aficionado al fútbol, porque me lo demostraron los cuatro años que estuve allí. Es pasión por unos colores que enorgullecen a una tierra.
Por siempre mi admiración. Un saludo
- José Antonio Culebras, ex jugador del CD Tenerife.