Redacción Deporpress | Hace 26 años el Heliodoro vivió un encuentro que quedó grabado en la memoria de dos aficiones, la blanquiazul y la merengue.
Y es que el 7 de junio de 1992 el Real Madrid cayó derrotado frente al CD Tenerife (3-2) en la última jornada de liga, lo que privó al conjunto madrileño del título, y para colmo de males, el campeón sería el FC Barcelona, el eterno rival.
Los goles de de Estebaranz, Rocha en propia puerta y Pier (con el involuntario y ya famoso error del guardamenta visitante, Buyo) neutralizaron los tantos iniciales de Hierro y Hagi para los merengues, quienes volverían a perder la liga repitiendo escenario y rival al siguiente año.