Redacción Deporpress | El CD Tenerife marcará para siempre en su historia el 20 de junio de 1993. Aquel día, los tinerfeños confirmaban su primera clasificación para jugar competiciones europeas: la UEFA. Un momento que cambia el rumbo de los blanquiazules en su devenir europeo, dentro de un enclave histórico que marcaba los inicios de la época dorada del club. Fue la primera de las dos Copas de la UEFA que sumó en condición de participante. Un ascenso a la élite en 1989 sirvió como punto de partida y, menos de un lustro después, llegó tal éxito deportivo.
Aquel 20 de junio cobra aún más valor por su relevancia a nivel nacional. Los insulares conseguían su billete con destino a Europa por la puerta grande: una mañana de domingo, con un clima de verano, para convertirse en juez de la liga. Su 2-0 al Real Madrid (2-0, con dianas de Dertycia y Chano) le privaban por segundo año consecutivo del título de liga, accediendo de ese modo a la actual Europa League. Los birrias repitieron semejante hazaña tres años más tarde, bajo la batuta de Jupp Heynckes, con resultados más notables.
En la primera UEFA, el representativo quedaba emparejado con el Mónaco, pero la descalificación del Olympique de Marsella llevaba al cuadro del principado a la Champions League, mientras que el Tenerife tuvo que medirse contra el Auxerre. Los de Jorge Valdano asaltaron el Abbe Deschamps en una cita imborrable, con inferioridad numérica y sin portero, con Pie como portero; el 2-2 en el Heliodoro obligaba a los tinerfeños, asaltando el estadio francés con Felipe como protagonista goleador (0-1). En octavos esperaría el infierno griego: Olympiakos. La escuadra chicharrera se llevaba una renta peligrosa (2-1) a El Pireo; allí, el gol doble fuera de casa fue decisivo (4-3), En octavos se acabaría el sueño, eliminado por uno de los grandes: la Juventus. El conjunto turinés perdió en la Isla (2-1), pero fue resultado suficiente después de la goleada sufrida en Italia en el primer asalto (3-0); la Veccha Signora, dirigida por Trapattoni, tenía en sus filas a jugadores de la talla de Baggio, Vialli, Conte o Möller.