por @beatrizpalmero
Hace un par de semanas escribía sobre el regreso de Suso Santana al once y su profesionalidad, y sobre cómo se había mantenido el respeto a sí mismo y al escudo no dejándose ir y manteniendo su nivel de auto exigencia día a día, entrenamiento a entrenamiento, aceptando su nuevo rol lejos de la titularidad indiscutible, asumiendo su papel y buscando ser útil al equipo desde su nueva posición. Este domingo, ante el Sevilla Atlético volvió a dar muestra de su tesón, siempre con la cabeza alta, incluso cuando se escuchaba algún runrún en el Estadio si las cosas no le salían como él quería, él siempre constante, firme en su trabajo, hasta que se sacó de la manga una asistencia perfecta tras una galopada por la banda.
Pero sería injusto que nos olvidáramos de otros cuya labor no es tan vistosa, porque no es jugador de ataque, pero a los que podemos dedicar las mismas palabras. Me refiero, claro está, a Carlos Ruiz. A la chita callando ha vuelto al once no sólo para quedarse, sino para ejercer de capo en la zona defensiva.
El bastetano estuvo varias jornadas fuera del once, incluso en la grada. Etxeberria, al llegar, dio continuidad a la pareja de centrales formada por Aveldaño y Jorge, pero el vasco le acabó dando una oportunidad un par de semanas después. Carlos Ruiz, como Suso, demostró, una vez más, que estaba preparado para asumir el papel que le asignaban en cada momento, siempre pensando en el equipo, sin hacer ruido. Con el paso de los partidos le ha devuelto al técnico la confianza mostrando su mejor nivel. Su actuación en Pamplona y este domingo en el Heliodoro es el claro ejemplo de ello.
De nuevo estamos viendo al Carlos Ruiz que lleva los galones. Imponiendo su experiencia al desparpajo del delantero rival, secándolo, anticipándose, sacando el balón jugado e incorporándose al ataque cuando hace falta. Y, sobre todo, al Carlos Ruiz líder, al que hace las vigilancias a sus compañeros, a quienes corrige cuando hace falta como buen hermano mayor.
Carlos Ruiz ha vuelto para quedarse. Y su renovación automática le ha llegado en el mejor momento. Estoy deseando seguir viendo a este Carlos Ruiz las veces que haga falta.