Redacción Deporpress | La mesa redonda tuvo lugar este martes en el Hotel Mencey, dentro de los actos previstos en el United by Women’s Football que ha traído a Canarias el primer Torneo Internacional de fútbol femenino.
En la mesa participaron Cristo Pérez, consejera de Deportes del Cabildo de Tenerife; Verónica Meseguer, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife; Manolo Gómez, presidente de la Federación Canaria de Baloncesto; Miguel Tómé, director técnico de proyectos en esta federación y en la tinerfeña de fútbol; Samantha Tormo, segunda entrenadora del Juvenil División de Honor del CD Tenerife; Juan Carlos Gómez, preparador físico de las categorías inferiores de la selección española de fútbol; Javier Elá, psicólogo deportivo; Elena Serichol, agente FIFA y miembro de la organización, como Airam Rodríguez y María Tomé. Durante poco más de una hora pusieron en común los problemas del deporte femenino y los pilares de las propuestas que deben llevarse a cabo para el desarrollo del talento de las mujeres en sus cinco escalas de responsabilidad: jugadora, entrenadora, árbitra, directiva o gestora y espectadora.
Todos concluyeron que el deporte es fiel reflejo de la sociedad y que, por lo tanto, hay que trabajar, ante todo los aspectos sociales para profundizar en el cambio que se ha venido produciendo en la última década en el deporte femenino. Para ello son fundamentales los ámbitos familiar y escolar. El primero para evitar que las niñas se vean limitadas desde la infancia por consideraciones poco igualitarias que restrinjan sus deseos de practicar un deporte eminentemente masculino y que esté mal visto socialmente; y el segundo para promover desde las escuelas una coeducación efectiva donde no se dirija a las niñas a determinados deportes y a los niños a otros, y donde se trabaje en una igualdad efectiva e inclusiva y se desechen las etiquetas de género.
De igual forma se debe trabajar en la formación de todos los agentes implicados en la actividad deportiva, ya que el deporte, en sí, no es educador. Por tanto, es muy importante la formación de los entrenadores como educadores.
Sobre la visibilidad del talento de las mujeres en el deporte, es fundamental que exista constancia y, especialmente, que desde instituciones, federaciones y clubes se pase de la intención a la toma de acción: convertir en prioridad el crecimiento del deporte femenino para que la igualdad de oportunidades sea real. Así, desde las instituciones ya se han establecidos subvenciones para aquellos clubes que realicen un trabajo inclusivo o pluses a las federaciones por cada alta federativa de féminas, favoreciendo así la captación de talento femenino.
Pese a todas las dificultades, se destacó el espectacular avance del deporte femenino en la última década, que va permitiendo que, poco a poco, vayan existiendo referencias para las nuevas generaciones que, sin duda, gozarán cada vez más de mejores oportunidades.