Por @AleixValero
Con siete jornadas por delante ha conseguido el CD Tenerife llegar al campamento base de los 50 puntos y asegurarse el primero de los objetivos a los que aspiran todos los equipos de la Liga Adelante: la permanencia. Es cierto que para muchos de ellos ese objetivo llega meses antes y apenas sí temen caer en el pozo, pero es que si miramos hacia atrás, a las primeras diez jornadas del campeonato, muchos ni soñaban que los nuestros encararían la recta final con toda la ilusión del mismo por acabar en la promoción de ascenso.
Son diez partidos sin perder en los que el Tenerife ha conseguido hacer buena la ya excesivamente gastada expresión de la media inglesa: empatar fuera y ganar en casa…aunque en el caso de los blanquiazules tanto monta, monta tanto. Es precisamente su acierto fuera de casa el que le ha llevado a plantarse con opciones hasta el final. Ha sido corregir los ‘escapes’ del Heliodoro para catapultarse en la quiniela de los favoritos.
Y uno mira hacia el futuro hablando de cuatro o cinco victorias por delante, dependiendo de los empates que pueda recoger por el camino y de los resultados de los múltiples enfrentamientos directos entre equipos aspirantes que se tienen que disputar todavía con 21 puntos en juego, 21 razones para creer. Y es inevitable mirar de reojo al pasado y recordar que hace apenas dos temporadas el Tenerife estaba incluso mejor a esta misma fase del campeonato.
Sí, en cuarta posición llegó el Tenerife 2013/14 de Álvaro Cervera, con 54 puntos, cuatro más que este y con los mismos 21 puntos por delante de los que se consiguieron…ninguno. Por eso hay que valorar aún más lo que nos ha dado un grupo que empezó en lo más profundo del pozo. Aquel tuvo cierta regularidad sobre todo en casa y no sufrió para mantenerse a pesar de no pasar de 14º puesto en toda la primera vuelta, pero claro, era otro equipo, otros jugadores, otro objetivo y otro entrenador.
Nadie piensa que los siete partidos que quedan se vayan a perder. Todos hacemos nuestras cuentas y damos por factible que este Tenerife es capaz de ganar (bueno, lo necesita) más de la mitad de partidos de los que le quedan por delante; cuatro fuera de casa y solo tres en el Heliodoro. Además tres de esos rivales: Girona, Elche y Alcorcón están ahora mismo por encima del tete.
Los jugadores lo tenían y lo tienen claro, igual que los que echamos cuentas. Doble salida a Córdoba y Girona; hay que volver con cuatro puntos para enfrentarnos al Elche. Pues toca ganar en plaza muy complicada, pero de buen recuerdo. Montilivi se ha convertido en un fortín para un equipo que solo ha perdido un partido en la segunda vuelta, y donde no gana nadie desde diciembre. Una cosa parece segura: estos siete partidos no serán como aquellos.