Redacción Deporpress | Roberto Gutiérrez se convirtió en el protagonista del choque de este domingo ante la UD Las Palmas, con permiso de Cristo Martín, aunque él ha querido restarle importancia a su intervención. Para el arquero, la victoria fue “el trabajo del grupo, yo solo no fui, fue el trabajo del grupo y de la afición por el apoyo los 90 minutos; el triunfo es de todos”.
Un Roberto que vivió un amargo trance familiar durante la semana, algo que pudo impedirle incluso jugar el clásico, pero en declaraciones a Onda Tenerife explicó que “uno vive cada momento del día hasta que se termina y luego pasa página para comenzar otro día con una nueva ilusión”. “Como compañero y como persona no puedo dejar al equipo tirado y eso fue lo que pensé”, apuntó.
Cuando saltó al campo se le pusieron “los pelos de punta”, como él mismo reveló, “sintiendo a la afición dándome ese apoyo me transmitió mucha seguridad”. “Una vez ya en el partido solo piensas en jugarlo y en nada más”. Como por ejemplo en la última jugada del choque, la falta de Nauzet Alemán, donde relató que “uno aguanta hasta que ve salir el balón y después interviene”. “Estaba muy concentrado en el partido y pude hacer una buena ejecución”, puntualizó.
En cuanto a la Unión Deportiva, relató que “esperaba ese rival y los superamos en muchos ámbitos, lo que se vio reflejado en el marcador”. Al final del partido “me sentí muy arropado por mis compañeros y en la foto que subió Javo Moyano se refleja”. Por último, confesó que Álvaro Cervera “nos transmite lo que tiene que hacer en el campo y luego nos felicitó a cada uno como al final de cada partido”.